Pocos saben que mi primera cámara digital fue una FujiFilm. Tenía 26 o 27 años. La verdad, fue una excelente máquina. Un día se me cayó de la moto a toda velocidad y se rompió, la mande arreglar y volvió a la normalidad. Es la única pieza de todo el equipo que llevaba que sobrevivió. Tiempo después se la preste a una amiga y perdí cámara y amiga pues cuando se la fui a pedir no me la devolvió. Cosas de la vida.

Tengo unos recuerdos excepcionales de esa cámara pues contaba con una calidad fuera de lo normal para las cámaras digitales de aquella época: mi primer book lo hice con ella.

No había vuelto a tener una Fuji en mis manos hasta el pasado 23 de abril cuando tuve el placer de disfrutar de una X-T1 al realizar mi primera puesta en escena en México durante un WorkShop organizado con el Foto Museo Cuatro Caminos.

A nivel técnico, como muchos ya deben saber, su reducido tamaño es un elemento muy a tener en cuenta. Trabajar con ella ha sido cómodo, al principio pensé que no me iba a habituar tan rápido a una cámara tan pequeña, no fue así, lo único con lo que tuve un poco de trabajo era que me encontraba el visor óptico apagado y yo estoy acostumbrado a que siempre esté activo y eso ha sido, un poco lo que a nivel usuario me ha gustado menos sin representar un verdadero inconveniente. Es importante para mi este aspecto, mis composiciones las realizó justo a través del visor.

La cantidad de puntos de enfoque cubre prácticamente toda el área de la imagen y eso, para mi trabajo es especialmente importante y valioso. También me gusto que haya un nivel electrónico en el visor.

No he tenido demasiado tiempo para trabajar en profundidad con las imágenes obtenidas con la cámara, sin embargo me estoy encontrando con una nitidez muy buena y una gama tonal amplia que me está permitiendo rescatar información sin demasiadas complicaciones de luces y sombras. Trabajando a ISO 400 no me he encontrado el menor rastro de ruido.

No me he familiarizado del todo con el software nativo de FujiFilm y por tanto no he encontrado la opción para revelar las imágenes y que los archivos obtenidos sean de 16 bytes con el fin de poder trabajar óptimamente en Photoshop por lo que he optado por revelar directamente las imágenes en cámara Raw. Los resultados obtenidos han sido muy buenos pero me ha hecho falta que Photoshop tuviera la información de corrección de lente.

Para mi, lo verdaderamente importante de toda esta experiencia es el apoyo que FujiFilm ofrece a los artistas, fotógrafos y sociedad en general. Creo que es muy importante el papel que empiezan a desempeñar las grandes compañías en las nuevas formas de interacción social que están surgiendo actualmente. Le doy un alto valor al apoyo que me han prestado, a la forma en que se involucran a nivel social, artístico y cultural.

A manera de conclusión la X-T1 es un equipo profesional y polivalente al alcance de una gran mayoría y eso, pocas marcas pueden presumirlo.