Sobre el proyecto

Hola a tod@s

Estos últimos años he hecho un importante esfuerzo personal para dotar a mi trabajo de una sólida base ideológica y conceptual. Ahora a punto ya de terminar la universidad, toca ir preparándose para el siguiente paso. Como siempre voy a necesitar ayuda. ¿Te gustaría acompañarme?

La filósofa y escritora Hélé Béji, junto a otros autores, nos habla de la gestación de una nueva civilización que denomina «cultura mundial». A rasgos muy generales la define como una entidad anónima en la que Oriente y Occidente, tradicionalmente enfrentados, cultivan ahora rasgos comunes fascinantes, una metamorfosis caracterizada por una cultura mundial sin nombre, sin lugar, sin época. Una civilización sin hegemonía donde las «culturas periféricas» interactuan al mismo nivel que la tradicionalmente dominante. La civilización de la que quiero formar parte.

Pero como nos advierten lucidamente intelectuales como el filósofo Edouard Glissant o el antropólogo y sociólogo Renato Ortíz. La mundialización tiene una cara no tan progresista, lo que ya todos conocemos como globalización o mercado global: reducción de las necesidades primarias, ataque a los de abajo, estandarización, imposición del beneficio por parte de las compañías multinacionales en un sentido bestial (o demasiado humano), círculos cuya circunferencia está en todas partes y cuyo centro en ninguna, por no hablar de la ruina medioambiental que provoca.

Esto no es producto de ningún malvado que quiera hacer del mundo un lugar peor, es simplemente el resultado de nuestra deriva cultural (las adaptaciones o deformaciones de los modos en los que tradicionalmente venimos operando), que entre todos hay que re-encauzar para que podamos llegar a buen puerto, como ya hemos hecho en otras ocasiones a lo largo de la historia. Para tal fin todo arte, que es vanguardia, cumple un papel fundamental.

El neoliberalismo o neomarxismo (al final da igual), con su énfasis en el mercado y el consumo, no se reduce a una cuestión de economía, sino que constituye una nueva forma de civilización. La colonialidad del poder, necesita un soporte ideológico, cultural y por supuesto medios para comunicarlo. Un “sistema”, que como he mencionado antes, tiene una inercia que le dificulta enormemente tomar el rumbo correcto cuando las exigencias de nuestra evolución y de las demás especies así lo requiere.

Millones de personas entre las que me incluyo (los trabajadores fronterizos), entregamos gran parte de nuestro tiempo, esfuerzo y soportamos las presiones a las que nos somete la colonialidad del poder en la que no nos integramos plenamente, para garantizar que la civilización que atiende al término de “cultura mundial” del que nos habla Béji sea una realidad. Para ello hay que dotarla de un “sistema”, mucho más dinámico que el actual y que facilite los rumbos necesarios para evitar chocar con los errores del pasado a la vez que nos va incluyendo a todos de una forma más amable y coherente.

Aunque moverse en las fronteras no es tarea fácil, lejos de suponer algo negativo, moldea nuevos modos de hacer que podrían convertirse en estrategias futuras. Se ha avanzado mucho en este aspecto. Prueba de ello es este tipo de plataformas de financiación colectiva (Crowdfunding).

Ahora bien. ¿Qué pinto en todo esto?

Como apasionado y estudioso del arte, me interesa especialmente investigar la interacción entre estética y proceso. Nietzsche apuntaba certeramente que la estética y la ética, están íntimamente relacionadas, a consecuencia la política también. El arte como proceso (Arte Procesual) puede ser la clave para desarrollar nuevos modos de relación que den una base operativa sólida a la “cultura mundial”. Además, albergó una duda razonable para creer que en el proceso pueda existir la belleza universal.

Mi trabajo artístico se desarrolla en el medio fotográfico (herramienta de difusión cultural imprescindible hoy en día). Realizo producciones para fotografiar grandes puestas en escena, cuyo aspecto formal bien podría confundirse con un fotograma de una película o una campaña de moda y publicidad de las que se difunden constantemente a través de los Mass-media (principal plataforma de difusión cultural del colonialismo moderno), pero cuyo fin último y manera de realizarlos es completamente diferente.

Las mayores diferencias las encontramos en los modos de relación que despliego para llevarlas a cabo (mi autonomía modal), contrapuestas a la estructura vertical y la operativa de la industria actual.

Resumiendo mucho, podría decirse que experimentó con patrones estéticos aplicados a un proceso para hacer las cosas de forma diferente y obtener buenos resultados.

Evidentemente es todo más complejo, intervienen paisajes, subjetividades y un montón de exoticidades dialécticas, pero tampoco es el caso de publicar una tesis.

Los que me conocen saben que las producciones las realizo siempre con ayuda de la gente que me rodea y hemos conseguido resultados verdaderamente interesantes, no sólo con mi entorno más cercano (la tribu). A nivel transnacional hemos creado con éxito y esto refuerza las tesis de “cultura mundial” de Béji.

Cuanto estoy en disposición de emprender un proyecto, empiezo a contactar con la gente que me rodea para que entre todos lo saquemos adelante. Cada uno hace aportaciones en la medida de sus posibilidades y habilidades. Las personas sempre responden.

He creado esta campaña porque necesito un llamamiento más extensivo, la “Crowd”, ya que en este caso si pido soporte económico. Algo que hasta la fecha nunca he hecho.

Voy a enfrentar tres nuevos retos en tres ciudades y países diferentes en el próximo año. Esto no es nuevo, ya lo he hecho en otras ocasiones, tampoco es una idea que se me ha ocurrido ahora, en algunos de estos proyectos llevo trabajando desde principios de 2016.

Pero a partir de ahora quiero intentar vencer algunas limitaciones que tradicionalmente tiene la fotografía a nivel formal con respecto a la pintura. Para ello voy a necesitar un respaldo tecnológico con el que por el momento no cuento.

La primera producción será en Madrid, por el momento no puedo dar datos hasta que no tenga algunas confirmaciones, lo que sí es seguro que será antes de agosto. La siguiente la realizaré en la ciudad de Nueva York, concretamente en el barrio de Williamsburg en plena calle, con músicos de cámara y cantantes de Hip Hop entre más personas. La fecha aproximada mediados de septiembre y finales de octubre. La última y en la que más tiempo llevo trabajando será en Ciudad de México. También en plena calle  con un despliegue humano y de medios importante, pondré un coche totalmente vertical entre algunas otras cosas curiosas. Será en Ciudad de México entre noviembre y enero del próximo año, dependiendo de los tiempos de las otras producciones.

Para llevarlas a cabo necesitaré una gran cadena humana que me ayude de diferentes formas, soporte económico, logístico, apoyo técnico, documental, participando en las escenas, etc.

 

Para qué es la financiación

Mi trabajo se caracteriza por hacer mucho con muy poco dinero. Pero en un sistema capitalista el capital por el momento es necesario, aunque sea para cubrir unos mínimos.Mi mayor interés en este momento, es adquirir un equipo fotográfico de última generación con unas particularidades técnicas que me dejen competir a nivel formal con la pintura.Entiendo la fotografía como la evolución lógica de la pintura, por eso me gusta que el resultado final referencie constantemente a las pinturas que llenan los museos desde hace ya algunos siglos.¿Porque esta cámara y no otra?El difícil contestar esta pregunta en unas líneas y supongo que muchos os preguntareis porque no hago las fotos con un teléfono móvil por poner un ejemplo.La respuesta la encontramos en la física.Una pintura vista desde una perspectiva muy simplista, es una superficie donde se aplican unos pigmentos que van a interactuar con las ondas del espectro electromagnético que rebotan en ellos. Mediante esta técnica podemos reproducir multitud de efectos visuales, llegando incluso a plasmar algo imaginado o nuestro universo interior (la subjetividad). Algo sumamente importante y característico del ser humano.La fotografía va varios pasos por delante, no sólo trabaja con esas ondas electromagnéticas sin necesidad de ese filtro pigmento, sino que además las puede traducir a otros lenguajes.Al igual que en la pintura, el tipo de pigmento, su cantidad y la forma de aplicarlo, van a ser determinantes en cómo vamos a trabajar con las ondas que rebotan en ellos.En fotografía (me refiero a la digital, la analógica es muy romántica, pero presenta una brecha comparable a la que puede existir entre la pintura Egipcia con base al huevo o la Renacentista al óleo) la parte física encargada de recolectar esa luz es el fotodiodo. Vamos a imaginar que la luz es como el agua y que cada fotodiodo es un vaso de agua. Si tengo que recoger agua de la lluvia, contra más vasos ponga en la calle y mayor tamaño tengan, más agua voy a poder coger para disponer de ella. Por consiguiente, contra más tamaño tenga mi sensor para que me deje colocar en el más fotodiodos y de un tamaño mayor, más luz recogeré en cualquier situación y de más información de esa luz voy a disponer. Así podré elegir entre más diferencias de todo, contraste, saturación e incluso me limite menos a la hora de interpretarla en diferentes lenguajes, como pude ser un tamaño de impresión o un fragmento de imagen (en resumidas cuentas, más libertad).La diferencia de calidad radica en el tamaño del sensor, mirar que calidad podemos obtener hoy en día del sensor de un móvil que no llega al tamaño de una lenteja, imaginar lo que se puede hacer con un sensor que casi mide la mitad de un movil entero.Hace unos años estas tecnologías a parte de conllevar unas limitaciones importantes en su aplicación para el tipo de fotografía que realizo, sus costes oscilaban entre 15.000 y 30.000€. No me lo planteaba como opción y decidí invertir mis esfuerzos en otras áreas.Ahora estos equipos son infinitamente más versátiles y su coste medianamente accesible entorno a los 9.500€.
Si esta campaña de Crowdfunding tiene éxito. Todo el dinero que pueda recaudar lo destinaré a:

  • Adquisición de una Cámara y objetivo de última generación.
  • Traslados a los países y lugares de las producciones.
  • Manutención en los mismos.
  • Alojamiento durante las producciones y durante la edición de los materiales.
  • Gastos que se deriven de las producciones misas, utensilios de iluminación, atrezzo, logística, permisos.
  • Impresión de los materiales.
  • Traslado y difusión de los materiales.

Para finalizar, a parte de daros las gracias por tomaros las molestias de escucharme. Quiero puntualizar que aunque esta campaña no tenga éxito, los proyectos verán la luz con los medios técnicos, humanos y el presupuesto del que disponga cuando llegue el momento, aunque tenga que retrasar las producciones en el tiempo como ya ha pasado anteriormente.

Click aquí para enlazar con la campaña

Bibliografía consultada:
• Historia de la filosofía Volumen 3 / Frederick Copleston / Editorial Ariel.
• Historias locales – diseños globales Colonialidad, conocimientos subalternos y pensamiento fronterizo / Walter D. Mignolo / Editorial Akal.
• Orientalismo / Edward W. Said / Penguin Random House Grupo Editorial.